Feliz

Toqué el cielo, suspiré. No lo podía creer. Entre tanto, entre todo, estaba yo ahí siendo al fin feliz, viviendo mi sueño. Siendo amada, siendo querida, con tantas sorpresas, ¿cómo lo dudaría? Estaba segura de que allí era mi hogar, donde pertenecía. Donde se me tejían los sueños, tan perfectos como esos que las abuelas suelen contar, donde la tristeza y el enojo ya habían encontrado la salida.

Respiré profundamente, puse la mano en mi pecho para sentir, para asegurarme que era real, que seguía viva, que estaba despierta y no era mi imaginación que me traicionaba. Existe, claro que sí, la felicidad. La llevo yo aquí, dentro de mi, en mi pequeño hogar, entre mis brazos, con mis caricias y la brisa susurrándome que era libre, que ya nada me ataba, que ya estaba lista para realmente VIVIR.

Que volverían los tropiezos, pero yo no temería, solo tomaría más experiencia, más sabiduría y que al fin demostraría que mi vida no es en balde, que vivo para ser ejemplo digno de aplausos y como tanto me gustaba, con un jardín lleno de flores, solo para mi.

-Reina de la Noche

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