Desaprender

Nos quieren encerrar, prohibirnos el ser; encasillarnos y hacernos creer que no damos pa’ na’.

¡QUÉ BENDITA SOCIEDAD!

En las calles se escucha la falta de potestad, el deseo incesante de querer ser alguien más. La inconformidad por no tener, la baja percepción propia que muchos individuos poseen.

¿Pero por qué?

Cada cual tiene la capacidad, para volar tan alto como deseen llegar. No somos peores, ni mejores; tan solo seres en distintas posiciones, en diferentes etapas, con diferentes propósitos y lecciones por aprender.

Nadie es demasiado grande, y tú tampoco eres menos.

De pequeños nos enseñan que hay que seguir los pasos de tal o cual persona, que no somos suficientes, que siempre debo ser el mejor, pero ¡qué tontería!

Con el tiempo he desaprendido todo aquello que me impedía crecer, porque así son los años, vas discerniendo qué es bueno y q304d442f9b8bac45ac0979cada7fd564ué no. Y he dejado de creerles cuando me dicen que no, cuando quieren allantarme diciéndome que vuelva a la religión.

Pero no, para atrás jamás, y que si vuelvo a enseñar algo es para desaprender que no tienes potencial, que los sueños, no se hacen realidad. Quiero limpiar mentes sucias, vagas, sendentarias; convertirlas en esperanzadas, con norte, firmes, aquellas que transformen lo imposible en posible. Porque se puede, yo cada día desaprendo algo más, cada día me vuelvo un alma más libre, un alma que se aleja, a su paso, de las cadenas del miedo, vergüenza o qué dirán.

-Reina de la Noche

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