Nostalgia

Una que otra foto me golpea y me hace recordar la felicidad. ¿Qué era para mi en aquellos días? Era pasarme el día jugando con mis hermanas, o mas bien haber obtenido una buena calificación.

El más bonito recuerdo de mi infancia se remonta a cuando tenía 9 años de edad, en mi colegio, la llamada “Noche de Estrellas“, de hecho, la primera que realizaron. Toqué una pieza en el piano a un amplio público, recibí muchos aplausos y felicitaciones. Luego me premiaron en primer lugar de un concurso de ortografía, minutos más tarde anunciaron que yo era “la estudiante estrella” de mi curso, cuarto de básica en ese entonces. Mis padres se sentían extremadamente orgullosos, y qué satisfacción la mía de recibir tantas felicitaciones de personas que nunca había visto, que aun sin conocerme decían que yo era “de las buenas”. Llegué a casa con dolor en las mejillas de tanto que sonreí.

Al recordar ese momento me lleno de nostalgia, al ver cuánto han cambiado las cosas, mis gustos, mis amigos, mi familia, en fin lo que hoy s9494cd754a2097fa8cb07f99ebbaafb9oy. Pensaba que ser exitosa era tener un montón de premios, y con ello muchas personas que te admiraran. Eran cosas exteriores, y no, como debería realmente ser, interiores. Cuando eliminas las personas, cuando nadie ve lo que haces, ¿nos sentiremos orgullosos de nosotros mismos? ¿Habrá valido la pena el esfuerzo?

Llego a la conclusión de que la verdadera felicidad se encuentra en un abrazo de alguien que tienes mucho sin ver, cuando abrazas a esa persona, la aprietas y cierras los ojos por unos segundos, cuando cantas a todo pulmón tu canción preferida, cuando has resuelto un problema que tenías días intentando hacer, cuando te das cuenta que sola tu puedes, que tienes el poder si crees en ti, cuando ayudas a alguien necesitado, cuando contemplas un atardecer entre las montañas. No se trata meramente de la aceptación de los demás, si no eres capaz de descubrir la belleza que duerme en ti.

No sé pero lloro, de extrañar tantos momentos, de querer volver a repetir unos cuantos, pero agradezco por haberlos vivido y sacarles el máximo, porque ese conjunto de momentos y situaciones por las que han pasado soy yo, la reina de la noche, mas bien…

-Ángela María Martínez Castillo

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